monicacabani
La diseñadora web que se mueve con soltura entre boceto y código sabe que no se trata solo de 3copiar y pegar un diseño, sino de traducirlo a una estructura de bloques, plantillas y estilos que cumplan estándares, que se visualicen correctamente en diferentes dispositivos y que sean fáciles de gestionar por el propio cliente más adelante. En ese proceso, se revisan tipografías web seguras, escalas modulares de títulos, jerarquía de contenidos, sistemas de menús y arquitectura de información, de modo que cada elemento del prototipo tenga su equivalente real en el gestor de contenidos. El paso de Figma a Wordpress, por poner un ejemplo, requiere pensar en cómo se gestionarán los contenidos dinámicos, los formularios, los blogs y las páginas de aterrizaje para campañas futuras, y por eso el trabajo de la diseñadora web va mucho más allá de la estética, entrando de lleno en la lógica de experiencia de usuario